SALUD MENTAL DOCENTE Y CONVIVENCIA EDUCATIVA EN CHILE DESDE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA
La salud mental docente y la convivencia educativa constituyen dimensiones estrechamente vinculadas, con impacto directo en la calidad de la enseñanza, el aprendizaje y el bienestar de las comunidades educativas. En el contexto chileno, la sobrecarga profesional, la violencia escolar, los desafíos de la inclusión y el escenario postpandemia han convertido el bienestar docente en un desafío estratégico. Desde la Psicología Educativa, la salud mental se entiende como un proceso dinámico de adaptación, autorregulación y desarrollo profesional, influido por factores personales y contextuales. En este marco, la convivencia educativa trasciende la prevención de conflictos y se posiciona como una estrategia de promoción del bienestar, la inclusión y el aprendizaje. Si bien existen importantes factores de riesgo —como la sobrecarga laboral, los riesgos psicosociales y la violencia—, el liderazgo, el apoyo institucional, las competencias socioemocionales y las culturas colaborativas operan como factores protectores. Por ello, promover una convivencia educativa saludable implica también proteger la salud mental del profesorado. Esta responsabilidad institucional, coherente con las actuales políticas educativas chilenas, constituye una condición esencial para avanzar hacia comunidades educativas inclusivas, equitativas, saludables y sostenibles.
SALUD MENTAL DOCENTE Y CONVIVENCIA EDUCATIVA EN CHILE DESDE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA
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DOI: 10.37572/EdArt_2010263764
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Palavras-chave: salud mental docente; convivencia educativa; psicología educativa; bienestar docente; competencias socioemocionales.
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Keywords: teacher mental health; educational coexistence; educational psychology; teacher well-being; socio-emotional competencies.
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Abstract:
Teacher mental health and educational coexistence are closely interconnected dimensions that directly affect teaching quality, learning, and the well-being of educational communities. In Chile, professional workload, school violence, the challenges associated with inclusion, and the post-pandemic context have made teacher well-being a strategic priority. From an Educational Psychology perspective, mental health is understood as a dynamic process of adaptation, self-regulation, and professional development shaped by both personal and contextual factors. Within this framework, educational coexistence extends beyond conflict prevention and emerges as a strategy for promoting well-being, inclusion, and learning. Although significant risk factors persist—including excessive workloads, psychosocial risks, and violence—leadership, institutional support, socio-emotional competencies, and collaborative cultures operate as protective factors. Promoting healthy educational coexistence therefore also entails safeguarding teachers’ mental health. This institutional responsibility, consistent with current Chilean education policies, constitutes an essential condition for advancing toward inclusive, equitable, healthy, and sustainable educational communities.
- Patricia Contreras Sanzana